El personal sanitario en la Crisis del COVID-19: en riesgo de padecer el síndrome de estrés post-traumático
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El personal sanitario en la Crisis del COVID-19: en riesgo de padecer el síndrome de estrés post-traumático

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El síndrome de estrés post traumático es un intento que hace nuestro organismo por digerir una experiencia altamente estresante o traumática. No se trata de un conjunto de síntomas molestos que hay que quitarse a base de pastillas, sino que es una llamada desde nuestra sabiduría organísmica para que nos detengamos, prestemos atención y acompañemos ese proceso de elaboración de lo sucedido. Para que acabemos integrando la experiencia en nuestras vidas de la manera menos tóxica y más nutrícia posible, como hacemos en cualquier proceso de digestión. 

Jordi Pla

Descripción general

El síndrome de estrés postraumático (Trastorno por Estrés Post-traumático TEPT) es un proceso que puede desencadenarse después de haber experimentado o presenciado una situación aterradora o altamente angustiante. Los síntomas pueden incluir reviviscencias, pesadillas y angustia grave, así como pensamientos incontrolables o intrusivos sobre la situación.

Recurrir a la psicoterapia después de que se manifiesten sus síntomas puede ser esencial para favorecer un buen tránsito por ese proceso, de manera que la experiencia traumática sea correctamente elaborada, “digerida” por el aparato psico-emocional de la persona que lo atraviesa.

Síntomas

Los síntomas del síndrome por estrés postraumático pueden comenzar dentro de un mes de un suceso traumático, pero a veces pueden no aparecer hasta años después. Hay un subtipo de TEPT llamado Trastorno de estrés post-traumático demorado. En él los síntomas aparecen a partir de los 6 meses del suceso estresante. Tarda más en manifestarse porque el mecanismo de negación o la represión han actuado durante más tiempo.

Los síntomas del síndrome por estrés postraumático, por lo general, se agrupan en cuatro tipos: recuerdos intrusivos, evitación, perturbaciones en el pensamiento y en los estados de ánimo, y perturbaciones en las reacciones físicas y emocionales. Los síntomas pueden variar con el paso del tiempo o según la persona.

Recuerdos intrusivos

Los síntomas de los recuerdos intrusivos pueden ser:

  • Recuerdos recurrentes, involuntarios y angustiantes del hecho traumático
  • Revivir el hecho traumático como si estuviera sucediendo otra vez (reviviscencia)
  • Sueños perturbadores o pesadillas acerca del hecho traumático
  • Angustia emoconal grave o reacciones físicas a las cosas que te recuerdan el suceso traumático

Evitación

Los síntomas de la evasión pueden ser:

  • Tratar de evitar pensar o hablar acerca del suceso traumático
  • Evitar lugares, actividades o personas que te recuerden el suceso traumático

Perturbaciones en el pensamiento y en los estados de ánimo

Los síntomas de los cambios en el pensamiento y en el estado de ánimo pueden ser:

  • Pensamientos negativos sobre ti mismo, otras personas, o el mundo en general
  • Desesperanza acerca del futuro
  • Problemas de memoria, incluso no recordar aspectos importantes del suceso traumático
  • Dificultad en mantener relaciones cercanas
  • Sentirte distanciado de tus familiares y de tus amigos
  • Falta de interés en las actividades que antes te gustaban
  • Dificultad para sentir emociones positivas (agradables)
  • Sentirte emocionalmente insensible

Perturbaciones en reacciones físicas y emocionales

Los síntomas en las reacciones físicas y emocionales (también llamados síntomas de excitación, pues se producen debido a una hiper-activación vegetativa) pueden ser:

  • Asombrarte o asustarte fácilmente
  • Estar siempre alerta al peligro
  • Conducta autodestructiva, como por ejemplo beber en exceso o conducir demasiado rápido
  • Trastornos del sueño
  • Dificultad en concentrarte
  • Irritabilidad, arrebatos de ira o conducta agresiva
  • Sentimientos abrumadores de culpa o vergüenza

Intensidad de los síntomas

Con el tiempo, los síntomas del síndrome por estrés postraumático pueden variar en intensidad. Puedes tener más síntomas cuando estás estresada en general o cuando te encuentras con cosas que te recuerdan lo que atravesaste. Por ejemplo, puedes escuchar el sonido de un helicóptero y revivir experiencias de combate. O puedes ver una noticia acerca de una agresión sexual y sentirte abrumada por los recuerdos de tu propia agresión.

Factores de riesgo

El síndrome de estrés postraumático puede afectar a personas de todas las edades. Sin embargo, algunos factores pueden aumentar la probabilidad de padecer este trastorno, como por ejemplo:

  • Pasar por un trauma intenso o duradero
  • Haber pasado por otro trauma en etapas previas de la vida, como maltrato infantil
  • Tener un trabajo que aumente el riesgo de exposición a situaciones traumáticas, por ejemplo personal militar o de servicio de primeros auxilios
  • Tener otros problemas de salud mental, como depresión o ansiedad
  • Tener problemas con consumo de sustancias, como beber alcohol en exceso o tomar drogas 
  • Carecer de un buen sistema de apoyo de familiares y amigos

Tipos de situaciones traumáticas

Las más frecuentes que provocan la aparición del trastorno de estrés postraumático son:

  • Exposición al combate
  • Maltrato físico durante la infancia
  • Violencia sexual
  • Agresión física
  • Ser amenazado con un arma
  • Un accidente

Muchas otras situaciones traumáticas también pueden provocar trastorno de estrés postraumático, como incendios, desastres naturales, asaltos, robos, accidentes aéreos, torturas, secuestros, diagnósticos médicos con riesgo de vida, ataques terroristas y otras situaciones extremas o probablemente mortales.

Complicaciones

Este trastorno puede alterar tu vida entera: tu trabajo, tus relaciones, tu salud, y el goce de las actividades diarias.

Padecer un trastorno de estrés postraumático sin tratar también aumenta el riesgo de sufrir otros problemas de salud mental, como:

  • Depresión y ansiedad
  • Problemas con el consumo de drogas y alcohol
  • Trastornos de alimentación
  • Pensamientos y acciones suicidas

Prevención

Tras sobrevivir un acontecimiento traumático, muchas personas al principio pasan por síntomas similares a los del síndrome por estrés postraumático, como el no poder dejar de pensar en lo que sucedió. El temor, la ansiedad, el enfado, la depresión y la culpa, son todas reacciones frecuentes al trauma. No obstante, la mayoría de las personas que sufren un trauma no contraen a largo plazo el trastorno de estrés postraumático.

Obtener ayuda y apoyo a tiempo podría evitar que las reacciones normales al estrés empeoren y padezcas trastorno de estrés postraumático. Esto podría implicar que recurras a tu familia y amigos, quienes te escucharán y reconfortarán. Podría suponer que debas buscar un psicoterapeuta y asistir a sesiones de terapia por un tiempo. 

El apoyo de otros también podría ayudarte a evitar que recurras a métodos de afrontamiento no saludables, como el uso indebido de alcohol o drogas.

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