Bioenergética


Todo lo que vivimos, lo que sentimos y experimentamos, sucede en nuestro cuerpo y queda registrado en él. Se traduce a nuestro tono muscular, a nuestra postura y a nuestra respiración. Así, si el inconsciente guarda toda nuestra información psico-emocional, el cuerpo es el lugar físico donde ésta queda almacenada, es como la “caja negra”.


Este mecanismo funciona desde nuestra génesis y es especialmente permeable desde entonces y durante toda nuestra primera infancia, cuando nuestro cuerpo está en plena formación y desarrollo, de manera que con la repetición frecuente de un determinado tipo de experiencia, con experiencias muy intensas y con mucha carga emocional, o con una atmósfera emocional determinada en nuestro entorno más íntimo durante un tiempo prolongado, nuestro organismo se irá adaptando y moldeando, a nivel psico-emocional y también a nivel corporal.

Ese conjunto que forman la dinámica psico-emocional, los bloqueos corporales, y toda nuestra dinámica comportamental, es lo que en Bioenergética se denomina Coraza Caracterial. Esa coraza funciona entonces más allá de nuestro cuerpo, pero está anclada en él, de manera que trabajando sobre el cuerpo estamos trabajando sobre todo el Carácter.

La bioenergética trabaja en la dirección de flexibilizar y abrir nuestra coraza, re-conectar nuestros segmentos corporales y devolverles su doble capacidad de sensar y de expresar, para llevarnos al contacto íntimo conmigo y con el otro, y para ponernos en contacto con nuestra fuerza y con nuestro deseo, es decir, nuestro impulso vital.

Suele trabajarse en grupo puesto que se facilita el trabajo corporal pero también porque el contacto con el otro es de vital importancia. En él reconoceremos nuestras maneras de vincularnos y de relacionarnos y podremos trabajar sobre ellas. Además el otro siempre es el mejor espejo para reconocer partes que nos cuesta ver en nosotros mismos, y sobre todo, el otro siempre es alguien de quien aprender algo. Nos reconocemos en contacto con el otro.

Las sesiones de Bioenergética son como un viaje hacia adentro, de manera que se necesita el tiempo suficiente para silenciar nuestro ruido, entrar, contactar e integrar la experiencia.